¡Bienvenidas y buen camino!

Hace 8 años comencé a caminar. No, no es que tuviera algún impedimento físico que me impidiera hacerlo antes. Lo que pasó es que descubrí una maravillosa manera de viajar y de recorrer el mundo y desde entonces mi vida tomó otro rumbo. En ese momento aprendí lo lejos que me pueden llevar mis pies y mi propia fuerza, aprendí lo que significa viajar sin prisa ni horarios.

Fue en el verano del 2010 cuando decidí recorrer a pie el Camino de Santiago con sus casi 900 kilómetros entre Sait Jean Pied de Port y Finisterra. Fue un camino que me transformó y que me enseñó mucho sobre mí; lo más importante fue saber que necesito muy pocas cosas para vivir y que el mundo es menos hostil de lo que parece.

El tiempo pasa y esa aventura parece que ha quedado muy lejos, tan lejos como los miles de kilómetros de distancia que hay entre Finisterra y Vancouver. Pero me gusta seguir llamándome a mi misma peregrina. Desde que regresé del Camino no he dejado de sentirme así, avanzando paso a paso, muchas veces sin ver por dónde seguía el trayecto, soltando lo que no sirve, llevándome conmigo los recuerdos, los abrazos, las sonrisas y las enseñanzas de las personas que han caminando en algún momento a mi lado y que después han seguido su propio recorrido. También continúo disfrutando de los atardeceres como si fueran el más bello tesoro de este mundo y, por supuesto, sigo aprendiendo cómo no desviarme de la ruta, de mi ruta. Y aunque el aprendizaje a veces es doloroso, sin duda alguna también está lleno de alegrías.

En estos momentos estoy viviendo otro tipo de viaje. Estoy en Canadá, un país desconocido completamente, con un idioma que no es el mío y una cultura tan diferente a la mexicana y debo decir que está siendo un gran reto. Y es por eso que decidí abrir este blog. Quiero compartir algunas de las aventuras que voy viviendo en este país tan al 'norte' del mundo. Es la manera que tengo de mantener un vínculo con todas esas personitas queridas que hay en mi vida, de compartirles un poquito de mí aún en la distancia.

Si eres parte de mi familia, de mis amistades, o si aún no nos conocemos pero la curiosidad y los hiperenlaces te hicieron llegar hasta aquí, agradezco infinitamente que te hayas tomado un tiempo para leerme. Esto no es propiamente un blog de viajes, más bien es un blog de mi viaje en esta locura de vida que estoy viviendo. Lo que encontrarás en él son ideas, historias, sueños, pesadillas, proyectos, alegrías, nostalgia y descubrimiento. Si algo de lo que leas aquí resuena en tu interior y crea alguna conexión, entonces este espacio habrá valido la pena.

Bienvenidas y ¡buen camino!

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